La empresa comercial china Landspace se prepara para un segundo intento de recuperación de un propulsor orbital. Según las notificaciones de cierre de espacio aéreo, el lanzamiento del cohete Zhuque-3 está programado desde la zona piloto de innovación espacial comercial de Dongfeng, en el cosmódromo de Jiuquan (noroeste de China), alrededor de las 7:45 a. m. hora local del 11 de agosto (23:45 GMT del 10 de agosto), según informa Space.com.
El primer intento tuvo lugar en diciembre de 2025, cuando Landspace lanzó su cohete Zhuque-3 en lo que supuso un hito para los esfuerzos chinos de reutilización de cohetes. Aunque la segunda etapa alcanzó la órbita con éxito, la primera etapa explotó en una espectacular bola de fuego durante su descenso final motorizado hacia la plataforma de aterrizaje.
El Zhuque-3 es un cohete de acero inoxidable de 66 metros de altura impulsado por motores de metano y oxígeno líquido. Con capacidades similares al Falcon 9 de SpaceX, puede enviar hasta 18.300 kilogramos de carga útil a órbita terrestre baja (LEO). La empresa realizó con éxito una prueba de encendido estático el 29 de junio de 2026 en preparación para esta misión.
China avanza en la recuperación de cohetes orbitales
Este lanzamiento será el cuarto intento de China de recuperar un propulsor orbital. El primer intento fue el propio Zhuque-3 en diciembre de 2025. El segundo llegó días después con el debut del Long March 12A, que también alcanzó órbita pero cuyo intento de recuperación de primera etapa terminó igualmente en llamas. El tercer intento, usando el Long March 10B el 10 de julio, fue exitoso: China hizo historia al convertirse en el segundo país en aterrizar un propulsor orbital, en ese caso utilizando un buque equipado con un sistema de captura con red.
Landspace, cuando realice su esperado segundo intento la próxima semana, empleará un descenso motorizado y patas de aterrizaje, de forma similar al Falcon 9. «Todos los sistemas funcionaron con normalidad, y los datos y resultados de las pruebas cumplieron las expectativas, validando la corrección y coordinación de las operaciones del sistema y sentando una base sólida para las próximas misiones de vuelo», declaró la empresa en una publicación en la red social X el día de la prueba estática.
El creciente sector espacial comercial chino continúa acumulando hitos en su carrera por dominar la tecnología de reutilización de cohetes, una capacidad que ha transformado la economía del acceso al espacio desde que SpaceX la demostró con éxito hace una década.
