La startup PNOE, con sede en Massachusetts y operaciones en Atenas, lanzará el próximo 1 de octubre su dispositivo PNOE 2.0, una mascarilla facial que permite realizar pruebas metabólicas de calidad clínica sin asistencia de personal especializado. Según anunció TechCrunch, el usuario solo necesita colocarse la mascarilla, pulsar un botón y respirar durante ocho minutos para obtener un análisis completo de su metabolismo.
El gran avance respecto al modelo anterior de PNOE radica en su capacidad de autoservicio. Mientras que el dispositivo previo requería un operador formado, esta segunda versión permite que cualquier persona realice la prueba en gimnasios, centros wellness e incluso farmacias sin supervisión. «Simplemente te pones la mascarilla, pulsas el botón, te sientas y respiras durante ocho minutos. Eso es todo. Así de fácil», explicó el cofundador y CEO Apostolos Atsalakis.
23 biomarcadores y un enfoque en longevidad
La mascarilla mide cuánto oxígeno consume el cuerpo y cuánto dióxido de carbono exhala durante la prueba. A partir de esos datos, el sistema calcula 23 biomarcadores, incluyendo el VO₂ máximo (la cantidad máxima de oxígeno que el organismo puede utilizar durante el ejercicio), la tasa metabólica en reposo (calorías quemadas sin actividad) y la flexibilidad metabólica (capacidad del cuerpo para alternar entre quemar grasa y carbohidratos).
Atsalakis destaca que el VO₂ máximo es actualmente el predictor más robusto de longevidad humana, y que los datos obtenidos responden preguntas que los análisis de sangre no pueden contestar, como las necesidades calóricas exactas o los regímenes de entrenamiento óptimos. El dispositivo traduce toda esa información en recomendaciones personalizadas sobre alimentación, ejercicio y hábitos de vida.
Tecnología portátil sin aprobación médica
PNOE utiliza tecnología de pruebas metabólicas que existe desde hace más de un siglo, tradicionalmente limitada a laboratorios deportivos y hospitales debido al tamaño y coste del equipo. La compañía, fundada hace diez años tras el doctorado de Atsalakis en tecnologías de sensores en la Universidad de Cambridge, ha miniaturizado ese equipamiento manteniendo, según afirma, la misma precisión clínica.
El nuevo modelo es más compacto y fiable que su predecesor, fruto de múltiples iteraciones con la firma de diseño milanesa Design Group Italia. Además, la electrónica se separa de la mascarilla de silicona y las correas, permitiendo que varios usuarios compartan el hardware mientras cada uno conserva su propia mascarilla higiénica.
No obstante, PNOE no cuenta con autorización de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) y se posiciona como dispositivo de bienestar, no médico. «Es como un dispositivo de composición corporal, como una báscula. Un médico no puede prescribir medicación basándose en nuestros resultados», aclaró Atsalakis. La empresa estudia si en el futuro su base de datos podría ayudar a detectar señales de enfermedades mediante compuestos en el aliento, pero reconoce que eso está «a un par de años de distancia» y enfrentará obstáculos regulatorios.
Modelo de negocio B2B y expansión global
PNOE solo vende a empresas, que luego ofrecen las pruebas a sus clientes. Entre sus socios figuran la cadena de gimnasios Equinox (presente en casi todos sus centros), hoteles Four Seasons, Red Bull, la NBA, el sistema sanitario Mount Sinai y la cadena de spas médicos Restore Hyper Wellness. Alrededor del 85% de su negocio procede de Estados Unidos, aunque la compañía está expandiéndose en Europa, Latinoamérica y Asia.
Las empresas pagan una suscripción mensual de entre 400 y más de 1.000 dólares, que incluye hardware, software, formación y materiales de marketing. Muchos clientes utilizan la prueba en el proceso de onboarding, posicionando el servicio entre un análisis clínico completo y las estimaciones que ofrecen dispositivos wearables como Apple Watch, Garmin o Whoop.
PNOE pasó por el programa de aceleración Winter 2019 de Y Combinator y ha captado alrededor de 22 millones de dólares en financiación total, incluida una ronda reciente de 11 millones. Entre sus inversores figuran 50 Years y Lars Rasmussen, cofundador de Google Maps. La compañía, que emplea a 110 personas, afirma haber alcanzado recientemente la rentabilidad mientras crece más del 100% anual. Atsalakis anunció planes para levantar una Serie B en los próximos seis a doce meses.
