La Autoridad de Transporte de Nevada (NTA) aprobó por unanimidad tres permisos que permitirán a Tesla, Uber y Waymo operar servicios comerciales de robotaxis en el condado de Clark, hogar de Las Vegas. Según informó TechCrunch, los tres permisos autorizan el despliegue conjunto de hasta 8.000 vehículos autónomos en la región durante los próximos 12 meses.
El permiso de Tesla le permite desplegar hasta 5.000 robotaxis, mientras que Waymo podrá operar hasta 1.000 vehículos autónomos en el mismo periodo. Uber recibió autorización para 1.000 unidades, que operará mediante asociaciones con Motional (filial de Hyundai) y Zoox. Esta última ya cuenta con un permiso previo para operar 100 robotaxis.
Despliegues más modestos que los permisos otorgados
No obstante, los testimonios de representantes de las tres compañías durante la audiencia sugieren que las cifras autorizadas funcionan como techos operativos, no como objetivos reales a corto plazo. Eric Early, ingeniero jefe del Cybercab de Tesla, declaró ante la NTA: «Los 5.000 siempre han sido un techo para nosotros. No creo que estemos en posición de desplegar 5.000 vehículos para esta fecha el próximo año, y no es por la tecnología. Estaríamos extremadamente satisfechos si lográramos llegar a 2.500, quizás un poco más».
Incluso con despliegues a la mitad de lo autorizado, el condado de Clark —y específicamente Las Vegas— se perfila como un campo de batalla clave para el sector del transporte autónomo comercial, con Tesla, Uber y Waymo compitiendo por los mismos pasajeros.
Oposición del sector del taxi tradicional
Representantes de la Asociación de Operadores de Transporte (Livery Operators Association) y empresas locales de taxis se opusieron a las aprobaciones, argumentando que el ritmo de despliegue es excesivamente rápido. Kimberly Maxson-Rushton, abogada de la asociación, señaló dos preocupaciones principales durante la audiencia: la sobresaturación de la industria de transporte comercial en Nevada y la congestión de las vías, especialmente en el área conocida como el Triángulo Dorado, zona entre el aeropuerto y Las Vegas Boulevard donde se han realizado la mayoría de las pruebas de vehículos autónomos.
Uber ha intentado posicionarse como una opción intermedia, defendiendo un enfoque híbrido en el que las redes de movilidad combinen conductores humanos y robotaxis. La compañía incluso ha presionado por un sistema que obligue a los robotaxis a operar en plataformas que también empleen conductores humanos, postura que la enfrenta a Waymo y actúa como cobertura en caso de que sus propias ambiciones autónomas queden rezagadas frente a Tesla o Waymo.
Impacto laboral en debate
El despliegue masivo de robotaxis plantea interrogantes sobre el futuro del empleo en el sector del transporte urbano. Según las compañías, se generarán nuevas categorías de trabajo relacionadas con el mantenimiento, carga y limpieza de vehículos autónomos. Sin embargo, los críticos advierten que podría eliminarse una categoría laboral completa: la de conductores de taxi y conductores de plataformas de movilidad compartida.
Con estos permisos, Nevada se consolida como uno de los estados más permisivos de Estados Unidos para el despliegue de flotas autónomas comerciales, acelerando la transición hacia un ecosistema de movilidad sin conductores humanos en entornos urbanos densos.
