El gigante tecnológico Google dará nueva vida a una central nuclear clausurada en Iowa gracias a un préstamo de 1.900 millones de dólares concedido por el Departamento de Energía de Estados Unidos. La instalación, conocida como Duane Arnold Energy Center, dejó de operar en 2020 tras sufrir daños por una tormenta intensa, pero NextEra Energy —su propietaria— ha decidido rehabilitarla para cubrir la creciente demanda de electricidad de los centros de datos de inteligencia artificial, según informa TechCrunch.
Este es el segundo préstamo de este tipo otorgado por la administración Trump para reactivar reactores nucleares destinados a empresas tecnológicas. El año pasado, el Departamento de Energía concedió 1.000 millones de dólares a Constellation Energy para reiniciar un reactor en Three Mile Island. James Danly, subsecretario de Energía, afirmó que el reinicio de la planta de Iowa en 2029 «reducirá los costes de electricidad», aunque no precisó el mecanismo.
La central generará 615 megavatios tras la rehabilitación, 14 más que su capacidad original. De esta producción, solo 50 megavatios se destinarán a la cooperativa eléctrica local, mientras que el resto alimentará los hasta seis centros de datos que Google planea construir en las proximidades. Esa capacidad local cubriría el 18% del crecimiento de demanda eléctrica de Iowa desde 2021, el año anterior al lanzamiento de ChatGPT.
El auge de la IA impulsa la vuelta de reactores clausurados
Cuando NextEra decidió clausurar Duane Arnold en 2020, el mercado energético estaba inundado de gas natural barato, lo que hacía económicamente poco atractiva la energía nuclear. Sin embargo, la situación ha cambiado drásticamente. Tras décadas de demanda estancada, el auge repentino de la inteligencia artificial y la electrificación de la economía han disparado la necesidad de nuevas fuentes de generación eléctrica. Se espera que los centros de datos casi tripliquen su consumo de electricidad para 2035.
Las centrales nucleares cerradas se han convertido en una opción favorita de la industria tecnológica para obtener energía limpia y constante de forma rápida. Microsoft firmó un acuerdo con Constellation Energy hace dos años para reiniciar un reactor en Three Mile Island que funcionará desde 2028 con 835 megavatios. Meta, por su parte, adquirió todos los certificados de energía limpia de la central Clinton Clean Energy Center en Illinois, que genera 1,1 gigavatios, para compensar emisiones en otros lugares, como su centro de datos Hyperion AI, que necesitará diez plantas de gas natural para operar y consumirá más electricidad que todo el estado de Dakota del Sur.
Opciones limitadas en el horizonte nuclear estadounidense
Según un informe de UtilityDive citado por TechCrunch, Duane Arnold, Three Mile Island y Clinton representan las opciones más viables para reactivación en Estados Unidos. Podrían existir una o dos candidatas más, como San Onofre en California, pero llevan cerradas más tiempo y requerirían trabajos de rehabilitación más costosos y complejos.
El préstamo federal subraya la apuesta del gobierno estadounidense por la energía nuclear como pilar para sostener la expansión de la infraestructura tecnológica, en un contexto donde la demanda eléctrica crece a un ritmo sin precedentes desde la popularización de los modelos de lenguaje de gran tamaño.
