Jensen Huang, CEO de Nvidia, protagonizó un momento inusual durante su intervención en la conferencia All-In celebrada en Los Ángeles: en pleno escenario, recibió una llamada telefónica del presidente Donald Trump. Según reporta TechCrunch, Huang —vestido con su característica chaqueta de piel de cocodrilo— atendió la llamada mediante un dispositivo plegable que entregó el equipo al escenario.
Una vez Trump en altavoz, la conversación derivó hacia la seguridad de la inteligencia artificial. Ambos coincidieron en calificar de «farsa» los temores crecientes sobre los riesgos existenciales de la IA. Trump argumentó que los verdaderos beneficiarios del pánico tecnológico son China y «políticos», y defendió que la IA es demasiado importante —«más grande que internet», dijo— como para frenar su desarrollo. Huang asintió ante miles de asistentes que, según el propio CEO, aplaudieron el mensaje.
La postura pública de Huang no resulta sorprendente. El modelo de negocio de Nvidia depende en gran medida de la venta de chips a laboratorios de IA, lo que hace que minimizar los riesgos existenciales sea una estrategia coherente con el valor de sus acciones. Las acciones de Nvidia han subido un 33% en el último año, aunque cayeron algunos puntos porcentuales tras la conferencia.
El dispositivo plegable utilizado para la llamada generó especulación inicial sobre su identidad, aunque TechCrunch corrigió posteriormente que no se trataba del iPhone Duo de Apple, como se había sugerido en un primer momento. La marca y modelo exactos del teléfono plegable siguen sin confirmarse oficialmente.
La aparición de Huang en All-In subraya la estrecha relación entre la industria tecnológica estadounidense y la administración Trump, en un contexto donde los debates sobre regulación de IA y competencia con China ocupan la agenda política. El evento también refleja cómo los líderes tecnológicos calibran sus mensajes públicos en función de intereses corporativos y estratégicos.
