La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA, por sus siglas en inglés) ha escalado su investigación de seguridad sobre más de 1,1 millones de vehículos fabricados por General Motors tras recibir cientos de denuncias de fallos críticos en el sistema de frenado. La investigación afecta a numerosos modelos eléctricos de GM, así como a vehículos que la compañía ha producido para Honda y Acura, según informó Ars Technica.
El problema radica en el sistema de freno electrónico (brake-by-wire) que GM denomina eBoost, el cual puede sufrir una fractura del husillo mientras el vehículo circula. Según GM, en caso de que esto ocurra, el coche debería conservar funciones críticas de seguridad como frenos antibloqueo, control de tracción y control de estabilidad, al menos hasta detenerse por completo, momento en el que quedarían inoperativos.
Sin embargo, la Oficina de Investigación de Defectos (ODI) de la NHTSA señala que ha recibido numerosos informes que contradicen este comportamiento esperado. Los usuarios alegan que los fallos del sistema eBoost provocan una pérdida inmediata de la capacidad de frenado, lo que plantea un riesgo evidente para la seguridad vial.
Cifras de incidentes y modelos afectados
La NHTSA ha documentado 227 informes de incidentes, cifra que se eleva a 745 al incluir las denuncias adicionales recibidas directamente por General Motors. De estos casos, 22 derivaron en accidentes de tráfico, provocando seis lesionados en cinco colisiones distintas. Afortunadamente, no se han registrado víctimas mortales hasta la fecha.
Los vehículos equipados con el sistema eBoost incluyen modelos de los años 2023 a 2026: Cadillac Lyriq, Chevrolet Colorado y GMC Canyon. También están afectados modelos de 2024 a 2026 como Buick Enclave y Envision; Chevrolet Blazer EV, Equinox EV y Traverse; Cruise Origin; y GMC Acadia. Entre los modelos más recientes figuran el Cadillac Celestiq y Optiq de 2025 y 2026.
La investigación se extiende además a vehículos producidos para otras marcas: Acura ZDX y Honda Prologue de los años modelo 2024 a 2026, que fueron construidos con este mismo sistema de frenado electrónico.
Tecnología brake-by-wire bajo escrutinio
El sistema brake-by-wire, que sustituye conexiones mecánicas tradicionales por controles electrónicos, está siendo adoptado cada vez más en vehículos modernos, especialmente eléctricos. Sin embargo, fallos como el documentado en los modelos de GM subrayan la importancia de garantizar redundancias y protocolos de seguridad rigurosos en esta tecnología.
La ampliación de la investigación por parte de la NHTSA podría derivar en una orden de retirada masiva (recall) si se confirma que el sistema representa un defecto sistemático de seguridad. General Motors no ha emitido un comunicado oficial detallado sobre el alcance de las medidas correctivas que planea implementar.
